El proyecto se llama VEA, pero no verá del todo hasta 2011. La Videovigilancia Embarcada en el Autobús llevará a la flota de la EMT 9.000 cámaras de seguridad. Los dispositivos controlarán lo que pasa en su interior, aunque de momento sólo están instaladas en 325 de los 2.100 buses de la capital.
A los carteles que ya advierten de posibles hurtos se sumarán cuatro esferas opacas incrustadas en el techo de los vehículos. "Van a hacer que todos nos sintamos más seguros", señaló ayer el alcalde, Alberto Ruiz-Gallardón.
El proyecto, que se anunció para 2009, se ha ido posponiendo repetidas veces, para asegurar el respeto a la Ley de Protección de Datos, según el Ayuntamiento.
En el disco duro del coche
Las cuatro cámaras de cada autobús, dos en la parte delantera y dos en el centro dirigidas hacia atrás, grabarán siempre que el vehículo esté en servicio y las imágenes quedarán almacenadas durante siete días en un disco duro del propio coche. Cuando ocurra alguna incidencia, el conductor pulsará un botón y la alarma saltará en una central receptora, en la Policía Municipal y en los servicios de emergencias.